El Contexto Histórico y Cultural: La Ilustración
El pensamiento ilustrado
El siglo XVIII se define por el antropocentrismo (el hombre como centro) y el uso de la inteligencia humana como herramienta principal. Los pilares básicos fueron:
- El predominio de la razón: Solo aquello que puede ser comprendido y analizado por la lógica es aceptable. Se rechaza lo sobrenatural o lo que carece de base científica.
- El espíritu crítico: Los ilustrados cuestionaban las tradiciones heredadas y los dogmas religiosos que frenaban el avance del conocimiento.
- La búsqueda de la felicidad y el progreso: Se consideraba que el objetivo del ser humano era alcanzar la felicidad en este mundo a través del bienestar material, la educación y la justicia social.
Reformas y política
En el ámbito político, predominó el Despotismo Ilustrado. Su lema principal era: “Todo para el pueblo, pero sin el pueblo”. Esto significaba que los monarcas (como Carlos III) realizaban reformas para mejorar la vida de los ciudadanos (caminos, hospitales, educación), pero sin permitir que estos participaran en el poder político. La modernización de la sociedad española fue una prioridad, intentando sacar al país del estancamiento económico en el que se encontraba.
Instituciones culturales
Para difundir el conocimiento y normalizar la lengua, se fundaron instituciones que aún hoy son fundamentales:
- Real Academia Española (RAE): Creada en 1713 con el lema "Limpia, fija y da esplendor", para unificar las reglas del castellano.
- Biblioteca Nacional: Para conservar y facilitar el acceso a los libros.
- Las Sociedades Económicas de Amigos del País: Grupos de intelectuales que buscaban soluciones prácticas para mejorar la agricultura, el comercio y la industria local.


