Hábitos de Higiene Personal y Cuidado Corporal
La higiene antes y después del ejercicio
Antes de empezar, debemos asegurarnos de llevar la ropa deportiva adecuada. Esta debe ser cómoda, elástica y transpirable para que nos permita movernos con libertad.
Después del esfuerzo, nuestro cuerpo suda para enfriarse. El sudor acumulado puede irritar la piel y causar mal olor si no nos aseamos. Por eso, es imprescindible:
- Ducha o aseo personal: Elimina las toxinas y la suciedad.
- Cambio de ropa: Nunca debemos quedarnos con la ropa sudada. Es vital cambiar la ropa interior y los calcetines, ya que son las prendas que están en contacto directo con las zonas que más transpiran.
Cuidado de los pies y el calzado
Nuestros pies son los que soportan todo nuestro peso durante el salto y la carrera. Por ello, requieren una atención especial:
- Atar bien los cordones: Unos cordones sueltos pueden provocar tropezones o torceduras de tobillo. Deben estar firmes pero sin cortar la circulación.
- Secado correcto: Al salir de la ducha, hay que secar muy bien el espacio entre los dedos para evitar la aparición de hongos.
- Zapatillas adecuadas: No es lo mismo jugar en un pabellón de parqué que en un patio de cemento. La suela debe tener buen agarre y amortiguación.
Elementos del neceser de Educación Física
Para ser autónomos, cada alumno debe preparar su propio neceser. Los elementos básicos son:
- Toalla pequeña y jabón: Para lavarse la cara y las manos (o el cuerpo si hay ducha).
- Camiseta de repuesto: Para cambiarse al finalizar la clase.
- Desodorante suave: A esta edad, empezamos a necesitar un desodorante adaptado a niños o una colonia fresca para sentirnos mejor tras el esfuerzo.


