Fundamentos del Entrenamiento Personalizado
Principios biológicos del entrenamiento
Para que el ejercicio mejore nuestra salud y rendimiento, debemos respetar los siguientes principios:
- Principio de sobrecarga progresiva: Para mejorar, debemos aumentar gradualmente el esfuerzo (carga). Si siempre hacemos lo mismo, el cuerpo se estanca.
- Individualización y especificidad: Cada persona es única. Lo que le sirve a un atleta de élite no tiene por qué servirle a un estudiante. Además, debemos entrenar aquello que queremos mejorar (si quiero correr más, debo correr, no solo nadar).
- Continuidad y reversibilidad: El entrenamiento debe ser constante. Si dejamos de entrenar, las adaptaciones conseguidas se pierden en poco tiempo (reversibilidad).
- Relación carga-recuperación: El cuerpo no mejora durante el ejercicio, sino durante el descanso. Es fundamental permitir que los tejidos se reparen.
Evaluación de la condición física inicial
Antes de empezar, debemos saber de dónde partimos:
- Cuestionario PAR-Q: Una serie de preguntas básicas para descartar riesgos de salud inmediatos.
- Índice de Masa Corporal (IMC): Se calcula con la fórmula . Aunque es un indicador general, nos da una idea del punto de partida.
- Tests funcionales: Pruebas como el Test de Cooper (resistencia) o el Test de Course Navette.
- Objetivos SMART: Tus metas deben ser Específicas, Medibles, Alcanzables, Relevantes y con un Tiempo definido.
Componentes de la carga de entrenamiento
La "carga" es el trabajo realizado y se define por:
- Volumen: La cantidad total de trabajo (ej. 5 km, 60 minutos, 3 series).
- Intensidad: El aspecto cualitativo, qué tan duro es el esfuerzo. Se mide por la frecuencia cardíaca o la percepción subjetiva del esfuerzo (escala de Borg).
- Frecuencia: Número de sesiones por semana.
- Densidad: La relación entre el tiempo de trabajo y el de descanso.


