El Renacimiento y el Humanismo
La perspectiva y la proporción
La gran revolución técnica del Renacimiento fue la invención de la perspectiva lineal. Mediante el uso de reglas matemáticas, los artistas lograron representar la profundidad tridimensional en una superficie plana.
- Punto de fuga: El lugar donde convergen todas las líneas paralelas, creando una ilusión de profundidad realista.
- Cánones de belleza: Se recuperan las proporciones de la Antigüedad Clásica. El cuerpo humano se convierte en la medida de todas las cosas, buscando la armonía y la simetría perfecta.
- El uso de la sección áurea permitió que las composiciones resultaran visualmente equilibradas y naturales al ojo humano.
Grandes maestros del Quattrocento y Cinquecento
El Renacimiento alcanzó su madurez con figuras que dominaron múltiples disciplinas:
- Leonardo da Vinci: Maestro del sfumato (difuminado de contornos) y observador incansable de la naturaleza. Su obra representa la curiosidad científica aplicada al arte.
- Miguel Ángel: Destacó por su terribilità (fuerza expresiva) y su dominio del volumen, tanto en la escultura (David) como en la pintura (Capilla Sixtina).
- Rafael Sanzio: Representa el ideal de equilibrio y gracia. Sus estancias vaticanas son el ejemplo máximo de claridad compositiva.
Arquitectura y ciudad ideal
Los arquitectos renacentistas abandonaron el verticalismo gótico en favor de la horizontalidad y la claridad.
- Órdenes clásicos: Se vuelven a utilizar columnas dóricas, jónicas y corintias.
- La cúpula: Elementos como la cúpula de Brunelleschi en Florencia simbolizan el dominio técnico humano.
- El Palacio: Se diseñan edificios de fachadas simétricas y almohadilladas, buscando proyectar poder y orden racional en la ciudad.


