Contexto Histórico y Social de la Segunda Mitad del Siglo XIX
La transición del Romanticismo al Realismo
Hacia 1850, el entusiasmo sentimental del Romanticismo empezó a agotarse. La sociedad española estaba cambiando rápidamente debido al auge de la burguesía, una clase social práctica que prefería leer sobre sus propios problemas, negocios y familias en lugar de héroes medievales. Un punto de inflexión clave fue la Revolución de 1868 (La Gloriosa), que destronó a Isabel II y trajo un aire de modernidad y debate político. Con la consolidación del capitalismo, la literatura abandonó la fantasía para centrarse en lo material y lo cotidiano.
Influencias filosóficas y científicas
El Realismo no surgió de la nada; fue el reflejo de una nueva forma de pensar basada en la ciencia:
- Positivismo (Auguste Comte): Defendía que el único conocimiento válido es el que proviene de la observación y la experiencia sensorial.
- Evolucionismo (Charles Darwin): La idea de que las especies se adaptan y sobreviven influyó en cómo los escritores veían la lucha por la vida en las ciudades.
- Método experimental: Se empezó a creer que el comportamiento humano podía ser analizado casi como un experimento de laboratorio.
El papel del escritor en la sociedad
El escritor dejó de ser un "genio incomprendido" para convertirse en un cronista de su tiempo. Su misión era actuar como un notario de la realidad, ofreciendo una literatura como espejo social donde la sociedad pudiera verse reflejada con sus virtudes y, sobre todo, con sus vicios. Además, en esta época se consolida la profesionalización del autor, que ahora vive de sus ventas y de sus colaboraciones en la prensa.


