Fundamentos de la Expresión Corporal
El cuerpo como instrumento de comunicación
Para expresarnos bien, primero debemos conocer nuestra "herramienta". El esquema corporal es la imagen mental que tenemos de nuestro propio cuerpo, tanto en reposo como en movimiento.
- Segmentos corporales: Debemos aprender a mover partes aisladas (cabeza, hombros, cadera) para dar matices a nuestra expresión.
- El gesto y la postura: Un gesto es un movimiento corto y cargado de significado (señalar, saludar). La postura es la disposición general del cuerpo (una postura encogida puede transmitir tristeza o miedo).
- El cuerpo es el vehículo de nuestras emociones, y cada movimiento cuenta una historia sin necesidad de usar la voz.
El espacio y el tiempo en el movimiento
El movimiento no ocurre en el vacío; sucede en un lugar y en un momento determinados.
- Espacio próximo: Es el "cilindro" imaginario que rodea nuestro cuerpo (hasta donde llegan nuestras manos y pies sin desplazarnos).
- Espacio general: Es el área total donde nos movemos (el gimnasio o el patio).
- Niveles espaciales:
- Alto: Saltos, estiramientos hacia arriba, caminar de puntillas.
- Medio: Desplazamientos normales, flexión de rodillas.
- Bajo: Movimientos a ras de suelo, reptar, rodar.
- Ritmo: Es la organización del tiempo. El ritmo interno es nuestro propio latido o respiración, mientras que el ritmo externo suele venir marcado por la música o un metrónomo.
Desinhibición y confianza grupal
Expresarse delante de los demás puede dar vergüenza al principio. Por eso, es fundamental crear un clima de seguridad.
- Juegos de presentación: Dinámicas para conocer los nombres y perder el miedo inicial.
- Contacto visual y físico: Aprender a mirar a los compañeros a los ojos y a trabajar el contacto físico (darse la mano, apoyarse) de forma respetuosa.
- El respeto y la ausencia de juicio son las reglas de oro para que todos se sientan libres de crear.


