El Cuerpo como Instrumento de Comunicación
Conciencia corporal y postura
La conciencia corporal es la capacidad de sentir y conocer nuestro propio cuerpo en cada momento. Para expresarnos bien, es fundamental la alineación corporal, que consiste en mantener una postura equilibrada donde la cabeza, los hombros, la cadera y los pies estén en armonía.
- Segmentos corporales: Debemos aprender a mover partes aisladas (solo el cuello, solo las muñecas) para ganar precisión.
- Tono muscular: Es el grado de tensión de nuestros músculos. Para representar a un robot, necesitamos un tono alto (tensión); para representar a una marioneta de trapo, un tono bajo (relajación).
- El equilibrio entre tensión y relajación es la clave para no cansarnos y movernos con fluidez.
El gesto y la mirada
El rostro es la parte más comunicativa de nuestro cuerpo. Los gestos significativos son aquellos que tienen un significado claro para todos (por ejemplo, encogerse de hombros para decir "no lo sé").
- Contacto visual: Mirar a los ojos de nuestros compañeros crea una conexión real en el escenario.
- Expresividad facial: Practicar cómo cambian nuestras cejas, boca y ojos según la emoción (tristeza, alegría, sorpresa).
El lenguaje del silencio
A veces, el silencio dice más que las palabras. La quietud expresiva consiste en quedarse totalmente inmóvil para dar énfasis a un momento.
- Pantomima básica: Es el arte de representar objetos o situaciones invisibles (como chocar contra una pared de cristal o tirar de una cuerda imaginaria).
- Comunicación no verbal: Todo lo que transmitimos a través de nuestra postura y movimientos sin emitir sonidos.


