Fundamentos de la Morfología Nominal Latina
Concepto de Caso y Función Sintáctica
En castellano, las funciones sintácticas se suelen marcar mediante el orden de las palabras o el uso de preposiciones. En latín, esta información la aporta el caso. Un caso es cada una de las formas que adopta una palabra según su función.
El sistema latino clásico consta de seis casos principales:
- Nominativo: Sujeto y Atributo.
- Vocativo: Apelación o llamada (¡Oh, César!).
- Acusativo: Complemento Directo (y algunos circunstanciales con preposición).
- Genitivo: Complemento del Nombre (posesión, pertenencia).
- Dativo: Complemento Indirecto.
- Ablativo: Complemento Circunstancial.
La desinencia es la marca gramatical que se añade a la raíz para indicarnos simultáneamente el caso, el número y el género de la palabra.
El Enunciado de los Sustantivos
Para conocer una palabra en latín, no basta con saber una forma. El enunciado es la "cédula de identidad" del sustantivo y consta de dos formas: el Nominativo singular y el Genitivo singular.
Ejemplo: rosa, rosae.
- rosa: Nominativo singular.
- rosae: Genitivo singular.
¿Por qué es vital el Genitivo? Porque nos indica a qué declinación pertenece la palabra y nos permite extraer la raíz o lexema al quitar la desinencia del genitivo.
- Si el genitivo acaba en -ae, es de la 1ª declinación.
- Si el genitivo acaba en -i, es de la 2ª declinación.
Categorías Gramaticales del Nombre
El nombre latino posee tres categorías:
- Género: A diferencia del castellano, el latín tiene tres géneros: masculino, femenino y neutro (objetos o conceptos abstractos).
- Número: Singular y Plural.
- Caso: La función sintáctica mencionada anteriormente.
La concordancia básica dicta que el adjetivo debe coincidir siempre en género, número y caso con el sustantivo al que acompaña, aunque no necesariamente pertenezcan a la misma declinación.


