El mecanismo de producción de la voz
El aparato respiratorio
Es el encargado de proporcionar la energía necesaria: el aire. Sin aire, no hay sonido.
- Pulmones: Son los depósitos donde almacenamos el aire.
- Diafragma: Es un músculo ancho situado debajo de los pulmones. Actúa como un fuelle; al bajar, permite que los pulmones se llenen y, al subir, empuja el aire hacia afuera.
- Mecanismo: En la inspiración, tomamos aire; en la espiración, lo expulsamos de forma controlada. Para cantar, es vital el control de la columna de aire, dosificando la salida para mantener frases largas.
El aparato fonador
Aquí es donde el aire se transforma en sonido. El elemento central es la laringe, situada en el cuello (donde se nota la "nuez de Adán").
- Cuerdas vocales: Son dos pequeños repliegues musculares. Cuando no hablamos, están abiertas para dejar pasar el aire. Cuando decidimos emitir un sonido, se cierran y vibran al paso del aire.
- Vibración y tono: La velocidad de la vibración determina la altura del sonido. Si vibran muy rápido, el sonido es agudo; si vibran más lento, el sonido es grave.
El aparato resonador
El sonido que sale de las cuerdas vocales es muy débil, parecido a un "zumbido". Necesita ser amplificado.
- Cajas de resonancia: Son los huecos óseos y cavidades de nuestro cuerpo, como la cavidad bucal, la cavidad nasal, la faringe y los senos craneales.
- Función: Los resonadores amplifican el sonido y le dan su timbre característico (la personalidad de la voz). Gracias a ellos, podemos distinguir la voz de un amigo de la de otro aunque digan la misma palabra.


