Contexto Histórico y Características Generales
El Humanismo y la nueva mentalidad
El Renacimiento supone el paso del Teocentrismo medieval (Dios como centro de todo) al Antropocentrismo, donde el ser humano es la medida de todas las cosas. Esta corriente se denomina Humanismo.
- Mecenazgo: Los reyes y nobles (como los Médici en Italia) competían por tener a los mejores artistas en sus cortes para ganar prestigio.
- Imprenta musical: Inventada por Ottaviano Petrucci en 1501, permitió que las partituras circularan por toda Europa, haciendo que la música dejara de ser un privilegio exclusivo de unos pocos.
- Mentalidad: Se busca la belleza, el equilibrio y la claridad, inspirándose en los ideales de la Grecia y Roma clásicas.
Textura y sonoridad renacentista
A diferencia de la Edad Media, donde las voces a menudo sonaban independientes y algo "huecas", el Renacimiento busca una sonoridad llena y dulce.
- Polifonía imitativa: Una voz comienza una melodía y las demás la imitan poco después, creando un tejido entrelazado.
- Homofonía: Todas las voces se mueven al mismo ritmo, creando bloques de acordes donde el texto se entiende con claridad.
- Intervalos de tercera: Se empieza a utilizar la tercera mayor como intervalo consonante, lo que da a la música ese sonido "dulce" y estable que asociamos hoy con el modo mayor.
El papel del músico profesional
En esta época aparece la figura del compositor con nombre propio. Ya no son anónimos como en el Románico; ahora son artistas reconocidos.
- Maestros de capilla: Eran los directores musicales de las catedrales, responsables de componer, enseñar a los niños del coro y dirigir las ceremonias.
- Músicos de corte: Trabajaban para la nobleza, amenizando banquetes, bailes y actos políticos.


