Fundamentos del Azar y Experimentos Aleatorios
Naturaleza de los fenómenos aleatorios
En matemáticas, distinguimos entre dos tipos de experimentos:
- Deterministas: Aquellos cuyo resultado podemos predecir con exactitud si conocemos las condiciones iniciales (ej. soltar una piedra desde una altura).
- Aleatorios: Aquellos en los que, aun conociendo las condiciones, el resultado final depende del azar y no se puede predecir con certeza (ej. lanzar un dado).
Para estudiar el azar, necesitamos definir el espacio muestral (), que es el conjunto de todos los resultados posibles. Por ejemplo, en un dado de seis caras, .
- Suceso elemental: Cada uno de los resultados individuales (sacar un 4).
- Suceso compuesto: Cualquier subconjunto del espacio muestral (sacar un número par: ).
Operaciones con sucesos
Al igual que con los números, podemos operar con sucesos para analizar situaciones complejas:
- Unión (): Ocurre si sucede , sucede o ambos. Equivale a la partícula "o".
- Intersección (): Ocurre solo si suceden y a la vez. Equivale a la partícula "y".
- Suceso contrario o complementario (): Ocurre cuando no ocurre . Se cumple que .
Decimos que dos sucesos son incompatibles si no pueden ocurrir al mismo tiempo (), como sacar un 3 y un 5 en un solo lanzamiento de dado.
Diagramas de árbol y tablas de contingencia
Cuando un experimento tiene varias etapas o variables, organizamos la información visualmente:
- Diagramas de árbol: Muy útiles para experimentos sucesivos (lanzar dos monedas). Cada rama representa una posibilidad.
- Tablas de contingencia: Ideales para clasificar una población por dos criterios (ej. género y preferencia de deporte). Permiten ver rápidamente las intersecciones entre grupos.


