El hogar de las notas: El pentagrama
Líneas y espacios
El pentagrama está formado por cinco líneas horizontales paralelas y cuatro espacios que quedan entre ellas. Una regla de oro que nunca debes olvidar es que las líneas y los espacios se cuentan siempre de abajo hacia arriba.
- Líneas: Tenemos la 1ª (la de más abajo), 2ª, 3ª, 4ª y 5ª (la de más arriba).
- Espacios: Tenemos el 1º (entre la línea 1 y 2), 2º, 3º y 4º.
La función principal del pentagrama es indicarnos la altura del sonido: cuanto más arriba esté escrita una nota, más agudo sonará; cuanto más abajo, más grave será.
La Clave de Sol
Sin la clave, las notas en el pentagrama no tendrían nombre. La Clave de Sol es el símbolo más importante y se coloca siempre al principio de cada pentagrama.
Su función es fundamental: nos indica que la nota que se escribe en la segunda línea se llama Sol. A partir de ahí, podemos saber el nombre de todas las demás.
Cómo dibujarla paso a paso:
- Empezamos en la segunda línea haciendo un pequeño caracol.
- Subimos hasta la tercera línea y bajamos para cerrar el círculo.
- Subimos recto sobrepasando el pentagrama, hacemos un lacito y bajamos cruzando todo hasta terminar en un rabito hacia la izquierda.
La línea divisoria y el compás
Para que la música no sea un caos, necesitamos ordenarla. Aquí entran en juego las líneas divisorias, que son rayas verticales que atraviesan el pentagrama.
- El espacio entre dos líneas divisorias se llama compás.
- Al final de una pieza musical, siempre encontraremos una doble barra final (una línea fina y otra más gruesa) que nos indica que la canción ha terminado.
Recuerda que la música se lee siempre de izquierda a derecha, igual que cuando lees un libro en clase de Lengua.


