Introducción a las Capacidades Físicas Básicas
¿Qué son las capacidades físicas?
Las capacidades físicas básicas son los factores internos que determinan nuestra condición física y que nos permiten realizar actividades motoras, desde las más sencillas (como caminar) hasta las más complejas (como practicar un deporte). Se dividen tradicionalmente en cuatro: fuerza, velocidad, resistencia y flexibilidad.
Tener una buena condición física no significa ser un atleta de élite, sino tener la capacidad de realizar las tareas diarias con vigor y sin fatiga excesiva, disponiendo además de energía suficiente para disfrutar del tiempo libre. Estas capacidades están directamente relacionadas con la salud y el bienestar corporal, ya que un cuerpo activo previene enfermedades y mejora el estado de ánimo.
La Resistencia: Aguantar el esfuerzo
La resistencia es la capacidad física que nos permite llevar a cabo una actividad o esfuerzo durante el mayor tiempo posible. Es, en esencia, nuestra capacidad para retrasar la aparición de la fatiga.
Cuando realizamos un ejercicio prolongado, nuestro cuerpo empieza a cansarse. La resistencia nos ayuda a:
- Mantener el esfuerzo: Seguir corriendo o jugando a pesar de estar cansados.
- Recuperación: Volver a nuestro estado normal de pulsaciones y respiración más rápido después de haber terminado el ejercicio.
La Flexibilidad: Amplitud de movimiento
A diferencia de las otras capacidades, la flexibilidad se va perdiendo con la edad si no se trabaja. Se define como la capacidad de doblarse fácilmente sin que exista peligro de rotura. Depende de dos factores principales:
- Movilidad articular: La capacidad de movimiento que tienen las articulaciones (codos, rodillas, cadera).
- Elasticidad muscular: La capacidad de los músculos para estirarse y volver a su posición original.
Una buena flexibilidad es fundamental para la prevención de lesiones y para realizar movimientos más fluidos y eficientes en cualquier deporte.


