Ecuaciones Polinómicas y Racionales
Ecuaciones de primer y segundo grado
Las ecuaciones de primer grado son de la forma . Su resolución es directa, despejando la incógnita. Sin embargo, las de segundo grado () requieren herramientas más específicas.
Para resolver una ecuación de segundo grado completa, utilizamos la fórmula general:
El elemento clave aquí es el discriminante (), que nos indica el número de soluciones reales:
- Si : Dos soluciones reales distintas.
- Si : Una solución real doble.
- Si : No existen soluciones reales.
En el contexto de las Ciencias Sociales, una solución negativa puede no tener sentido (por ejemplo, si hablamos de número de productos fabricados), por lo que la interpretación de las soluciones es tan importante como el cálculo.
Ecuaciones de grado superior
Cuando el grado del polinomio es mayor que 2, utilizamos la Regla de Ruffini y el Teorema del Factor. El objetivo es descomponer el polinomio en factores de primer o segundo grado.
- Buscamos raíces enteras entre los divisores del término independiente.
- Aplicamos Ruffini para bajar el grado del polinomio.
- Si llegamos a un polinomio de segundo grado, aplicamos la fórmula general.
Ejemplo: Para , probamos con los divisores de 6 (). Al encontrar que es raíz, el polinomio se factoriza como .
Ecuaciones racionales
Son aquellas donde la incógnita aparece en el denominador. El procedimiento fundamental es:
- Calcular el mínimo común múltiplo (m.c.m.) de los denominadores.
- Multiplicar toda la ecuación por el m.c.m. para eliminar las fracciones.
- Resolver la ecuación resultante (normalmente polinómica).
Es obligatorio validar las soluciones, ya que aquellos valores que anulen el denominador original deben ser descartados (se denominan soluciones extrañas).


