El tiempo geológico y su medida
Concepto de tiempo geológico
El tiempo geológico es el marco temporal en el que ocurren los procesos geológicos y biológicos de la Tierra. A diferencia del tiempo humano (días, años), el tiempo profundo se mide en millones de años (Ma).
Para organizar esta inmensidad, se utiliza una escala jerárquica:
- Eones: Las divisiones más grandes (Hádico, Arcaico, Proterozoico y Fanerozoico).
- Eras: Subdivisiones de los eones (ej. Paleozoico, Mesozoico).
- Periodos: Divisiones de las eras (ej. Jurásico, Cretácico).
La magnitud del tiempo profundo es fundamental para entender la evolución, ya que procesos muy lentos, como el movimiento de los continentes o la erosión de una montaña, solo son visibles a esta escala.
Datación relativa
La datación relativa permite ordenar los eventos geológicos (¿qué ocurrió antes y qué después?) sin conocer la edad numérica exacta. Se basa en principios fundamentales:
- Principio de superposición de estratos: En una serie de sedimentos no deformada, las capas más antiguas están en la base y las más modernas arriba.
- Principio de corte y relleno (relaciones cruzadas): Si una falla o una intrusión magmática corta a otras rocas, la falla/intrusión es más joven que las rocas a las que afecta.
- Correlación estratigráfica: Se utiliza para comparar rocas de diferentes lugares basándose en su contenido fósil o su composición.
Datación absoluta
Este método permite asignar una edad numérica concreta, generalmente mediante la radiocronología. Se basa en la desintegración de isótopos radiactivos inestables (padres) que se transforman en isótopos estables (hijos) a un ritmo constante.
El concepto clave es la vida media (), que es el tiempo necesario para que la mitad de los núcleos de una muestra radiactiva se desintegren. La fórmula general para calcular la cantidad de núcleos restantes () es:
- Carbono-14: Ideal para restos orgánicos recientes (hasta 50.000 años).
- Potasio-Argón: Utilizado para rocas volcánicas muy antiguas (millones de años).


