El Pentagrama y la Clave de Sol
La estructura del pentagrama
La palabra pentagrama viene del griego: penta (cinco) y grama (línea). Es el conjunto de cinco líneas horizontales, paralelas y equidistantes sobre las que se escriben los signos musicales.
- Orden de conteo: Es fundamental recordar que las líneas y los espacios se cuentan siempre de abajo hacia arriba. La línea de más abajo es la primera, y la de más arriba es la quinta.
- Espacios: Entre las cinco líneas, se forman cuatro espacios, que también se cuentan de abajo hacia arriba.
- Líneas adicionales: A veces, los sonidos son tan agudos o tan graves que se salen del pentagrama. Para escribirlos, usamos pequeñas rayas horizontales llamadas líneas adicionales.
La Clave de Sol como guía
Sin una clave, las notas en el pentagrama no tendrían nombre. La Clave de Sol es el símbolo que se coloca al principio de cada pentagrama.
- Ubicación: La Clave de Sol comienza a dibujarse siempre en la segunda línea.
- Función: Al empezar en la segunda línea, le otorga automáticamente el nombre de Sol a cualquier nota que se escriba en esa línea. A partir de ahí, podemos saber el nombre de todas las demás.
- Dibujo: Se empieza con un caracol en la segunda línea, se sube hasta la tercera, se baja, se hace un lazo arriba y se termina con un rabito hacia abajo.
Organización visual del espacio musical
Para que la música sea fácil de leer, el pentagrama se organiza mediante líneas verticales:
- Líneas divisorias: Son líneas verticales que atraviesan el pentagrama y dividen la música en fragmentos llamados compases.
- Doble barra final: Son dos líneas (una fina y una gruesa) que indican que la pieza musical ha terminado.
- Dirección de lectura: Al igual que un libro, la música se lee de izquierda a derecha.


