La Frágil Paz y la Revolución Rusa
Las consecuencias de la Gran Guerra
Tras la firma del armisticio en 1918, Europa quedó devastada. El Tratado de Versalles (1919) impuso condiciones durísimas a Alemania, considerándola la única responsable del conflicto. Esto generó un sentimiento de humillación que sería explotado años después por el nazismo.
Para garantizar la paz, se creó la Sociedad de Naciones, una organización internacional precedente de la ONU, aunque nació debilitada por la ausencia de EE. UU. y la exclusión de los países vencidos. El mapa de Europa cambió radicalmente: cayeron los grandes imperios (Alemán, Austrohúngaro, Otomano y Ruso) y surgieron nuevos estados como Polonia, Checoslovaquia y Yugoslavia.
La Revolución de 1917
Mientras el resto de Europa luchaba en las trincheras, Rusia vivía una transformación radical. En febrero de 1917, las protestas derrocaron al Zar Nicolás II. Sin embargo, el gobierno provisional no retiró al país de la guerra, lo que permitió el ascenso de los bolcheviques liderados por Lenin.
En octubre (noviembre según el calendario gregoriano), se produjo la Revolución Bolchevique. Lenin proclamó las Tesis de Abril, prometiendo "Paz, Pan y Tierra". Tras tomar el poder, Rusia firmó la paz con Alemania y se sumergió en una cruenta Guerra Civil (1918-1921) entre el Ejército Rojo (comunista) y el Ejército Blanco (monárquicos y liberales).
La formación de la URSS
Tras la victoria bolchevique, se instauró la dictadura del proletariado, un sistema donde el Partido Comunista controlaba todos los resortes del Estado. Para reconstruir la economía tras la guerra, Lenin implementó la Nueva Política Económica (NEP), que permitía ciertos elementos de capitalismo limitado (pequeña propiedad privada) para reactivar la producción.
En 1922 nació oficialmente la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), un estado federal que pretendía agrupar a las diversas nacionalidades del antiguo imperio bajo el modelo socialista. La URSS se convirtió en el primer estado obrero del mundo, sirviendo de inspiración y miedo para el resto de Europa.


